ANgkor Wat

¿Biziklautak con jet lag?

by • 7 agosto, 2014 • Blog-esComments (0)501

Comenzamos a plantearnos hacia dónde iríamos después de Nepal cuando estábamos llegando a Agra, India. Aunque pasar a Tibet era la idea que más nos gustaba a los tres, ya teníamos oído que la frontera entre Nepal y China está cerrada. Solamente es posible cruzar con escolta en viaje organizado, pero resulta muy caro (unos 1000 euros cada uno). Por si fuera poco, el Dalai Lama estaba por el Noroeste de India, por lo que el gobierno chino había incrementado la seguridad no dejando cruzar la frontera bajo ningún concepto.

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Descartada esta primera opción, decidimos mirar más hacia el este. Cruzar a Myanmar sonaba muy motivador, y más aun cuando te cuentan que es un país sin explorar, con poco turismo y muy auténtico. Después de investigar en internet, leer diferentes foros y noticias, llegamos a la conclusión de que no es posible cruzar a Myanmar desde India por tierra. Solamente hay abiertas 3 fronteras terrestres, pero todas ellas están en Thailandia.
Siem Reap- Angkor Wat
Esto anulaba totalmente nuestras opciones de seguir hacia el este por tierra sin cruzar fronteras ilegalmente. Y aunque llegamos a plantearnos esta última opción, finalmente decidimos tomar un avión que nos llevara a Camboya y desde allí realizar el recorrido en sentido contrario. Camboya, Vietnam, Laos, Thailandia y Myanmar, antes de coger rumbo sur.
Siem Reap- Angkor Wat
No es lo que teníamos planeado, pero supongo que el viaje va de esto. Decidir sobre la marcha teniendo en cuenta las condiciones del momento.

Y por fin llego el día de abandonar Kathmandu y subirnos a ese avión. Llegamos 4 horas antes al aeropuerto y comenzamos a desmontar las bicis para meterlas en las cajas de cartón que habíamos construido. A parte de echársenos el tiempo encima, tanto las bicis como las alforjas pesaban bastante más de lo que permitía la compañía aérea. Entre los 3 teníamos unos 40 kilos más de los permitidos y el precio por kilo extra era de 36 dólares, algo que no podíamos pagar.
Siem Reap- Angkor Wat
Había que ver a Goiz corriendo de un lado a otro con las alforjas, Hodei intentando hacerle trampas al peso mientras discutía con el encargado y yo de mientras sacando todo lo prescindible de las alforjas para abandonarlo allí mismo. Después de colapsar las entradas de embarque, discutir a muerte por algo que sabíamos que no teníamos razón y retrasar el vuelo algunos minutos, conseguimos subirnos al avión pagando 50 $ extra cada uno, lo cual, no es tanto.
Siem Reap- Angkor Wat
Con las camisetas empapadas de sudor, todavía nos temblaba el pulso durante el despegue. Una experiencia que esperamos no volver a repetir en nuestra vida.

Cinco horas más tarde, estábamos en Siem Reap, Camboya. Una ciudad pensada y diseñada para los millones de turistas que visitan los templos de Angkor Wat cada año, está muy occidentalizada y es una burbuja en un país al que no se parece en nada.
Siem Reap- Angkor Wat

El segundo día visitamos los templos en bicicleta, algo que recomendamos sin dudar. A parte de disfrutar de preciosas rutas no aptas para los Tuk-tuks y ser más económico, tuvimos la oportunidad de visitar impresionantes templos absorbidos literalmente por la naturaleza.
Siem Reap- Angkor Wat
Pasaríamos dos días más en Siem Reap antes de coger la “autopista” hacia su capital, Phnom Penh.
Siem Reap- Angkor Wat