Colisión en Zagreb

by • 4 septiembre, 2013 • Blog-esComments (2)829

Autor: Diego Rodriguez (Vitali Meningitis Rodriguez)

Del 25-08-2013 al 30-08-2013

¡Tranquilos todos! A Goiznabar no le ha vuelto a pasar un octogenario por encima, aunque no se descarta que en un futuro vuelva a ocurrir algún suceso parecido. La vida de Biziklautak está rodeada de peligro y de acción.

Biziklautak CroaciaEl 13 de Agosto dos colegas de los Biziklautak, Idoia y Diego, cogimos el avión rumbo a Italia, pero con la mira puesta en Zagreb. Aunque estábamos en Roma de turisteo no podíamos dejar de mirar internet para ver la situación de nuestros tres colegas.

 

 

 

 

 

 

Cada día era algo diferente: Goiznabar había sido arrollado por un abuelete en Italia, la bici no le llegaba, Hodei tenía que hacer un examen en Alemania y de la pierna de Javi mucho no nos fiábamos…

Biziklautak Croacia

La idea original era coincidir en la capital Croata el 27 de Agosto y pasar los cinco 3 días juntos, pero como con estos tres nunca se sabe, estábamos en vilo continuamente. Poco a poco nos íbamos acercando al punto de encuentro. Faltaba una semana y Javi nos dio un notición: Iban de camino a Ljubljana y el reencuentro podía adelantarse y vernos el ¡día 25!

 

 

 

 

Además a Goiz le darían la bici allí mismo, así que estarían los tres. No nos lo podíamos creer. La jugada era demasiado buena para ser cierta.

Biziklautak Croacia

El día 25 nosotros dos salimos pronto del camping de Zadar y tras un susto elegante en la autopista llegamos al hostal donde habíamos quedado. Eran las 18:30 y teóricamente faltaba una hora para que completaran su etapa… Ellos comenzaban a pedalear desde la capital eslovena y tenían 140 km hasta el hostal en Zagreb.

 

 

 

 

 

Pero un mal cálculo les hizo perderse y tener que pedalear 30km extra. A las 21:30, cuando la noche se había echado ya encima, hicieron su aparición Javi, Hodei y Goiz. ¡Qué ganas de abrazarlos!, de oír sus voces…

Biziklautak Croacia

Esa noche la pasamos en el hostal comiendo patatas fritas y haciéndoles mil preguntas. Pero ellos estaban reventadísimos y querían reponer fuerzas.

Biziklautak Croacia

Biziklautak Croacia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El segundo día lo pasamos conociendo Zagreb en compañía de una amiga de Hodei de la zona, que nos hizo de guía improvisada. Comimos en un vegano y por la noche conocimos un poco de cultura croata.

Biziklautak Croacia Biziklautak Croacia

Al día siguiente Hodei se tuvo que marchar a Alemania, ya que tenía que hacer un examen y nosotros cuatro decidimos tirar para Plitvice. ¡¡¡Impresionante!!!

Biziklautak Croacia Biziklautak Croacia

Lagos, cascadas, verdes de todas las tonalidades. Un lugar idóneo para pasar el tiempo y ponernos al día de todo lo que nos había pasado en estos dos meses. Por la noche hicimos acampada libre justo al lado del parque natural (muy común para estos locos) pero no tanto para nosotros dos.

Biziklautak Croacia

La mañana fue un poco ruina porque nos cayó una tormenta de las buenas y nos mantuvo atrapados en el monte. Así que decidimos que nuestro siguiente lugar de visita sería una isla.
¡¿Por qué no?!

Biziklautak Croacia Biziklautak Croacia

Para allí de cabeza. Pasamos muchas horas en carretera ya que la isla estaba bastante alejada. Desde el coche se podía apreciar el cambio de paisaje a medida que avanzábamos y dejábamos atrás el verde de Plitvice. Ahora tocaban acantilados, pequeñas islas y un agua transparente.

Biziklautak CroaciaDesde luego un gran acierto la isla de Rab. Otra vez llegamos muy tarde y montamos las tiendas lo más rápido posible. Decidimos que nos quedaríamos en la isla el siguiente día y aprovechar la playa todas las horas habidas y por haber. Y así lo hicimos: dándonos unos chombos, tumbados en la toalla y como dice Goiz, dejándonos ver.

 

 

 

 

 

Pero el día tocaba a su fin y nosotros dos teníamos que coger el avión de vuelta al día siguiente y para ello era preciso acercarnos lo más posible a Zagreb. Tocaba despedirse de las playas.
Biziklautak Rab

La última mañana la pasamos buscando hostales para Biziklautak y a la cuarta fue la vencida. La hora se acercaba y teníamos que llegar al aeropuerto.

 

 

 

 

 

 

 

No fue fácil la despedida… estábamos más serios de lo normal, los chistes no salían con tanta fluidez, pero tocaba lo que tocaba. A las 14:00 salíamos. Nos dimos un abrazo enorme con los dos colegas sabiendo que en un tiempo largo no nos veríamos… O quizás sí. ¿Quién sabe?

 

Pasároslo genial. Aprovechar todo el viaje y sabed que para Idoia y para mi han sido los mejores cinco días de todo el año.