Nepal

Nepal, ¡volvemos a encontrarnos!

by • 25 junio, 2014 • Blog-esComments (0)899

Mis vacaciones iban de conocerse a uno mismo, de atreverse, de afrontar inseguridades, de dar la cara, romper fronteras y darle una oportunidad a esa voz dentro de mi que me gritaba, ¡hazlo!

Llegué a Kathmandu, la capital, después de 27 horas de viaje. Un coche me condujo a mi casa en la noche, por la izquierda, con una nube de polvo que apenas dejaba ver la carretera y un pitido incesante de coches.
Todavía recuerdo el olor, no sabría como describirlo pero me hizo sentir muy vulnerable. Tan diferente a todo lo conocido.

Una vez en Pokhara invertí 7 días en subir y bajar al campo base del Annapurna que me permitieron sentirme más en contacto con la naturaleza y conmigo mismo que nunca anteriormente. Siempre tendré muy presente aquella conversación con Daniel Balbony mientras cenábamos en el lodge. Dos horas hablando de qué es la vida, cómo afrontarla y sobre la necesidad imperiosa de conocerse a uno mismo para poder disfrutar de ella. Todo esto ocurrió un ratito antes de que me terminara El Alquimista (gracias Idok) y me pusiera a llorar durante un buen rato. Supongo que lo desconocido asusta.

Rainbow Children Home Nepal. En este orfanato aprendí muchísimo de un@s mocos@s que no levantaban más de un metro del suelo pero eran expertos en reírse de verdad, en cuidar de 30 herman@s a la vez, en hacer frente a las dificultades, en trabajar duro y en ser felices con lo que tenían. ¡Muchas gracias!

Mapa Nepal

Esta es la segunda vez que entro en Nepal, la primera fue hace ya 2 años. Nunca antes había viajado solo, ni fuera de Europa, ni tenía gran dominio del inglés (tampoco de Nepalí), ni había planificado el viaje demasiado.

Hoy estoy en Butwal, a escasos 4 días de Pokhara en bicicleta. Esta vez he tardado 355 días en llegar, pero sin duda han sido mucho más amenos que aquellas veintisiete interminables horas.